El primer espacio del niño es el vientre de su madre, especialmente la
placenta que lo rodea. Se dice que es un órgano continente, porque gracias
a la multiplicidad de sus funciones, posibilita al feto un ambiente en el que se
encuentra cálidamente protegido, desde el inicio de la vida.
A medida que crece su cuerpo y su acción, también aumenta el volumen
del vientre de la madre hasta que logra salir a la vida, en donde continúa su
crecimiento y transformaciones, como dicen Myriam David y Geneviéve Appel3
:
“el espacio en que el niño se mueve va por lo tanto a crecer con él”, los espacios
para dormir cambian y los lugares en donde se desplazan requieren ser cada
vez, más amplios y diversificados.
Para que el recién nacido se desarrolle adecuadamente necesita de un
ambiente tranquilo, saludable (estable, con poca luz, sin ruidos fuertes, calidez
afectiva, temperatura agradable, etc.) y de un adulto que filtre todo lo que
pueda perturbarlo (frío, ruidos, manipulaciones bruscas, exceso de luz).
Cuando el filtraje es suficientemente bueno, el niño está tranquilo y apacible,
cuando no lo es o resulta insuficiente, se siente sobre exigido y se sobre adapta
generando dificultades en su desarrollo.
Entonces, a medida que el niño crece el mundo se amplía y es desde esta
expansión que se van creando los espacios que necesita para desarrollarse.
Como expresa Rudolf Steiner.
Aspectos básicos a considerar
Desde este punto de vista, para construir y acondicionar espacios educativos pertinentes para la atención de los niños, es necesario considerar los siguientes aspectos.
Aspectos básicos a considerar
Desde este punto de vista, para construir y acondicionar espacios educativos pertinentes para la atención de los niños, es necesario considerar los siguientes aspectos.
- Los procesos de crecimiento y desarrollo del niño, entendiendo que hay una progresión en itinerarios madurativos, en tamaño, en acción, desplazamientos, iniciativas, adaptación a su entorno, etc. Por ejemplo, en el desarrollo motor del niño se da una progresión espacial que va de la horizontalidad a la verticalidad . Desde que nace está en la posición horizontal y a medida que crece y se desarrolla va construyendo posturas intermedias que lo llevan finalmente a la verticalidad. En esa progresión el espacio crece con el niño, como se aprecia en las siguientes imágenes:
- Considerar que el desarrollo infantil siendo progresivo no es lineal, tiene idas y venidas, similar a un espiral, que parte de una organización biopsicosocial, que va tomando forma por los organizadores de desarrollo que constituyen una estructura que necesita de continentes afectivos, espaciales y ambientales para que sea posible su evolución.
- La construcción y/o el acondicionamiento de espacios pertinentes para los niños entre 0 y 3 años debe orientarse también, a atender dos momentos fundamentales en su desarrollo: los momentos de cuidados infantiles , la actividad autónoma y el juego .
- La funcionalidad de los espacios, esencial en el acompañamiento del desarrollo infantil, ya que deben ser prácticos, operativos, funcionales a las personas que habitan los espacios exteriores e interiores, en los diferentes momentos como en los cuidados infantiles, la actividad autónoma y el juego libre. Este aspecto será desarrollado más adelante.

